Los espasmos infantiles son una forma rara pero grave de epilepsia en bebés menores de un año. El reconocimiento y diagnóstico temprano pueden salvar el desarrollo del niño. Aprende qué buscar, cuándo actuar y por qué el tiempo
es fundamental.
Los espasmos infantiles—también conocidos médicamente como síndrome de West o espasmos epilépticos infantiles—son un grupo de breves convulsiones en bebés menores de 12 meses. Cada espasmo dura alrededor de un segundo y, a menudo, es seguido por una pausa en el comportamiento normal. Estos espasmos pueden dañar el cerebro en desarrollo si no se tratan de manera temprana.
Los movimientos sutiles pueden ocultar una condición grave—saber qué buscar puede salvar vidas.
Movimientos rápidos como sacudidas de cabeza, elevación de brazos o miradas fijas repetidas cada pocos segundos durante varios minutos.
Pérdida repentina de hitos del desarrollo—como balbuceo, sentarse o seguimiento visual.is common.
Un patrón caótico de actividad eléctrica en el cerebro puede confirmar el diagnóstico.
Mira ejemplos de espasmos infantiles para entender qué observar—con contenido educativo de ISAN.
Si sospechas espasmos infantiles, cada minuto cuenta—sigue estos pasos para obtener ayuda rápidamente:
Toma un video de los movimientos.
Contacta al pediatra o al neurólogo. Menciona los espasmos infantiles.
Pide una evaluación incluso si no estás seguro.
Solo un neurólogo puede guiar el tratamiento correcto.
Usa los recursos y redes de apoyo de ISAN.
Las familias de todo el mundo enfrentan estos desafíos—conéctate con otros, encuentra orientación confiable y descubre el apoyo que necesitas para no sentirte aislado.
Tu voz, tu apoyo y tu concienciación pueden marcar la diferencia para un niño con espasmos infantiles. Ayúdanos a difundir el mensaje y salvar más vidas—empezando hoy.